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Biblioteca Virtual Hispanica

jueves, 24 de marzo de 2011

Breve Nota sobre la Literatura Catalana

Literatura Catalana

Esta literatura alcanza su máximo esplendor entre los siglos XIV y XVI con autores como Ramón Llull
(1235-1315) o Ausias March {1397-1459}.

Más tarde decae y sus escritores utilizan el español para escribir sus obras literarias.

Mediado el siglo XIX tiene lugar la "Renaixença" o resurgimiento de la literatura catalana. Un autor que destaca
en este sentido es Jacint Verdaguer.

Hasta la guerra civil continuó el resurgir de las letras catalanas, pero la guerra y la posguerra supusieron un
fuerte paréntesis en su literatura, y es a partir de los años sesenta cuando aparecen obras que suponen una
continuación las directrices ya marcadas antes de la contienda.

Tal vez una de las obras que mejor representa esta revitalización literaria de los años sesenta sea La plaça del
Diamant (1962), de Mercé Rodoreda (1909-1983). La novela, que está traducida al español, aparte de
demostrar el auge de la literatura catalana, puede aportarte muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida de
una mujer, Colometa, en la Barcelona de la guerra y posguerra.

Según el escritor colombiano y Premio Nobel Gabriel García Márquez, La plaza del Diamante es "La más bella
novela que se ha publicado en España despuúes de la guerra civil".

Fragmento

       Subimos por una escalera de piedra, muy estrecha, con los escalones muy altos, entre paredes y
con techo, y fuimos a salir a una terraza toda llena de niños. Llevaban la cabeza afeitada, todos tenían
la cabeza llena de bultos y sólo se les veían los ojos. Gritaban y corrían y al vernos,callaron unos
después de otros y nos miraban como si no hubiesen visto nunca otras personas en el mundo. Una pro-
fesora joven se nos acercó y nos hizo entrar en un despacho y tuvimos que atravesar toda la terraza y
pasar por en medio de los niños. La profesora nos  hizo explicar y la Julieta le enseñó un papel y le dijo
que, como no tenía comida, quería dejar al niño allí porque, por lo menos comería.La profesora le miró
y le preguntó si quería quedarse; y el niño ni palabra; entonces ella me miró y yo la miré y dije que
habíamos hecho el viaje para llevar al niño a la colonia, y que ya que le habíamos traído se tenía que quedar;
y la profesora dijo, mirándome a los ojos pero con una mirada dulce, que todos aquellos niños acababan 
de llegar y que a lo mejor a mi niño aquello no le gustaria, que no parecia un niño para aquella casa.
le volvió a mirar y me di cuenta en seguida de que le miraba y le veía como era; como una flor.
Tanto que me había hecho sufrir los primeros meses de vida y parecía mentira cómo se había hecho una
preciosidad y con una onda de pelo sobre la frente,brillante como agua negra, y unas pestañas de artista,
y la piel de seda:  los dos.Lo mismo el antoni que la Rita. Noeran como antes de la guerra, claro,pero
todavía eran guapos. Y dije que le dejaba, y eché a andar con la Julieta hacia la puerta y entonces el niño
se me echó encima como una fiera desesperada y lloraba a lágrima viva  y gritaba que no le dejase.
Y yo tuve que hacer de tripas corazón y le aparté y le dije que no exagerase más, que se tenía que quedar
y que se quedaría. Que allí estaría muy bien y que en seguida se haría amigos y jugaría con los otros niños
y él dijo que ya les había visto, que todos eran malos y le pegarían, y que no se quería quedar.
La Julieta ya se estaba ablandando, y yo seguía dura. Y la profesora tenía gotitas de sudor en la frente,
y la Rita agarrada a la mano de la Julieta dijo que quería al Antoni. Entonces me acurruqué delante del
niño y le explique muy claro que no podía ser, que no teníamos para comer, que si se quedaba en casa
nos moriríamos todos. Que estaría allí poco tiempo, el tiempo en que las cosas tardasen en ponerse mejor
y que se pondrían mejor en seguida.....Y él, con los ojos bajos y la boca apretada y las manos colgando;
y cuando ya me creía que le había convencido y empezábamos a salir, volvio a las mismas. Arrancó hacia
mí y agarrado a la falda y no me dejes,no me dejes, que me moriré y todos me pegarán y yo que no me
moriría y que no le pegarían, y salimos a escape, yo arrastrando a la niña y la Julieta delante y atravesamos
aquella nube de niños pelados y antes de bajar la escalera me volví a mirar y le vi de pie, al otro lado de la
terraza, de la mano de la profesora, sin llorar y con cara de viejo......


Mercé Rodoreda, la plaza del Diamante.

Barcelona, Edhasa, 1982



Este texto retrata una situación histórica y capta sentimientos muy intensos. En cuanto a la situación
histórica, este fragmento habla de la guerra civil española (1936-1939).


Llull, Ramon - Libro del Orden de Caballeria Principes y Juglares