Buscador de Textos

Google+ Followers

FPPy

Inlitchi

Loading

Biblioteca Virtual Hispanica

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Obama y EEUU, rumbo al precipicio



El 1 de enero Estados Unidos se lanzará al Precipicio Fiscal. El término Precipicio Fiscal no es ninguna invención de un periodista, sino del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y se refiere a una subida automática de impuestos, acompañada de un recorte de gasto público. Se acabará el recorte de las cotizaciones a la Seguridad Social (que en EEUU es como se conoce al sistema de pensiones públicas), y expirarán las bajadas de los tipos del IRPF de George W. Bush. Subirán los impuestos a las rentas más altas para financiar la reforma sanitaria de Barack Obama. Y desaparecerán exenciones.
A ello se sumará un recorte del gasto público de alrededor del 3% del presupuesto del Estado federal (el equivalente, más o menos, a la Administración central española), que se combinará con una reducción de lo que el estado paga a los médicos en el Medicare, que es como se conoce el sistema público-privado de asistencia médica a la tercera edad.
Ese formidable ajuste es una combinación de casualidades. Por un lado, algunas de esas medidas pueden ser prolongadas. Otras, en particular el recorte del presupuesto, son fruto del acuerdo enloquecido alcanzado en agosto de 2011 entre republicanos y demócratas, en el que los primeros amenazaron con hacer que EEUU suspendiera pagos, algo que acabaría con la economía tal y como la conocemos.
El efecto del Precipicio es incalculable. Es un ajuste de 4 puntos del PIB, más que suficiente para hundir a EEUU en una recesión. No olvidemos que ese país es la única gran economía desarrollada que sigue creciendo a un ritmo mínimamente aceptable, con lo que, si eso pasara, los problemas de la eurozona se multiplicarían.
Y hay de tiempo hasta el 31 de diciembre: 50 días
Las perspectivas de acuerdo son escasas. Obama acaba de lanzar un discurso de victoria formidable, pero muy duro (en mi opinión, el mejor que le he visto desde 2004, cuando no era ni senador). El líder republicano del Senado, Mitch McConnell, ha declarado que los resultados de las elecciones "no son un apoyo a las políticas fallidas del presidente". Los republicanos han sido vapuleados en las elecciones al Senado, pero ese partido ha girado a la derecha y McConnell ahora tiene que demostrar que es un conservador para evitar una rebelión en sus propias filas.
Por otro lado, no lo olvidemos, Obama ha ganado por menos ventaja que en sus primeras elecciones, algo que no pasaba desde 1944. Su triunfo ha sido un éxito del márketing electoral, del uso de algoritmos y de la identificación de votantes. En términos de voto popular solo ha sacado un punto porcentual a Romney, frente a 6,5 en 2008.  Al mismo tiempo, los nuevos demócratas del Senado (especialmente dos mujeres, Warren y Baldwin) no son centristas .
El Precipicio puede incluso paralizar la economía de EEUU antes de que se llegue a él. Las empresas y los profesionales no saben (no sabemos)qué tipo fiscal se  nos va a aplicar a partir del 1 de enero. Y los políticos no tienen ningún incentivo para llegar a un acuerdo. Una parte del Congreso deja el escaño el 20 de enero y, con el Legislativo en funciones, no hay ningún interés en volverse loco en negociaciones agotadoras. El que venga detrás, que arree.
Al mismo tiempo, Obama parece haber asumido que su problema es mostrarse demasiado conciliador ante unos republicanos que tienen menos voluntad de acuerdo que el toro Ratón. Los segundos mandatos presidenciales son los de los legados, pero también el de los escándalos y la irrelevancia del jefe del Estado y del Gobierno, y no parece que Obama vaya a ser una excepción. Ya ha pasado a la Historia: es negro; ha ganado dos elecciones; y ha creado un sistema de sanidad casi universal y una reforma financiera.
Hay algún otro motivo de preocupación. Por parte republicana, el máximo responsable de la política fiscal es el candidato a la vicepresidencia, Paul Ryan. dado que se da por hecho que Ryan quiere volver a presentarse en 2016 (pero como candidato a la presidencia) no tiene tampoco motivos para ser demasiado dialogante con Obama ni para seguir las órdenes del máximo líder de su partido en la Cámara, John Boehner, que tiene un liderazgo débil, y más aún frente a Ryan, como ya demostró en 2011.
Las posibilidades que se barajan son de manicomio. Por ejemplo, que en febrero el Congreso apruebe una bajada retroactiva de los impuestos que habrían subido el 1 de enero.
Así que el bloqueo sigue. Eso implica que la economía de EEUU, en el mejor de los casos, seguirá creciendo en el entorno del 2%, en el límite justo para crear empleo. En la primera mitad de 2013, probablemente se frene al 1%-1,5%. Mejorando lo presente, la UE seguirá en recesión, y las dudas sobre el euro no se van a irChina continuará frenándose. Y en Japón, el gigante de la electrónica de consumo, Sharp, ha admitido que está al borde de la quiebra, mientras busca una inyección de capital taiwanés.
El 45% de las ventas del índice Standard and Poor's dependen de las ventas d esas empresas fuera de Estados Unidos. Eso significa que los malos resultados empresariales del tercer trimestre continuarán. 
Nadie sabe qué puede pasar que rompa este círculo vicioso. LaFundación Bertelsmann ha sugerido un tratado de libre comercio transtalántico, para el que, declara "haría falta poco capital político", pero el libre comercio no es una prioridad de nadie. Y menos de un Obama que cree que a Europa, directamente, no hay por dónde agarrarla.
Un área en la que Obama puede lograr apoyo de algunos republicanos es eninmigración porque, como ese partido no acepte a los latinos, se puede seguir despidiendo del poder ab aeterno.
Pero ninguna de esas propuestas llegará antes de, como poquísimo, un año.
Los dos partidos son cada día más europeos, es decir, ideológicamente homogéneos. El problema es que el sistema político estadounidense está diseñado para coaliciones de grupos, no para esto. Este 6 de noviembre los demócratas han girado a la izquierda, y los republicanos a la derecha. No se han dado cuenta de que a ambos lados hay un Precipicio Fiscal..