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Biblioteca Virtual Hispanica

martes, 15 de octubre de 2013

El transbordo


Relato Polaco
Anochecía cuando bajé en aquella estación. Resultó que el próximo tren no salía hasta el día siguiente.
Pregunté por un hotel. Sólo había uno en la ciudad. Cogí un coche de punto y ordené que me llevará allí.
Era de noche y llovía. Me encontré frente a un edificio sin iluminar, pero la puerta estaba abierta, así que entré.
-Sí, señor, tenemos una habitación libre-dijo el recepcionista y me entregó la llave.
Unos años atrás me hubiese parecido viejo, pero ahora me pareció apenas de mediana edad. Llevaba unos manguitos negros de los que solían llevar antaño los funcionarios y sobre todo los contables.
-Debe atravesar el patio y subir las escaleras. Le deseo buenas noches.
Cogí la llave y la maleta y me dirigí hacia el vestíbulo, que recordaba más bien un túnel. Antes de salir al patio me detuve.
-Por favor, despiértenme temprano. Mañana prosigo mi viaje y no me gustaría perder el tren.
-¿Viaje? ¿Qué viaje?
-Estoy de viaje.
-Lo siento mucho, pero no tenemos habitaciones libres. Devuélvame la llave, por favor.
-Pero usted me ha dicho que sí las había.
-Ha sido un malentendido.
-¿Seguro que no encontrará una habitación para mí? Estoy muy cansado.
-Todo el mundo está cansado. La llave, por favor.
-No comprendo...
Cogió el quinqué de la mesa, salió de detrás del mostrador de recepción y me llamó con un gesto. Lo seguí.
Me llevó a la calle, levantó el quinqué e iluminó el rótulo colocado sobre el portal de la entrada: «Hotel Terminus».
-¿Lo comprende, ahora?
-No del todo.
-Es un hotel para los que no viajan más.
-¿Y no puede hacer una excepción?
-No hay excepciones.
-¿Y qué hago yo ahora?
-Qué le vamos a hacer... Es el reglamento. ¿Tiene que proseguir el viaje?
Reflexioné. La idea de pasar la noche en la estación era bastante insoportable. Tenía ganas de meterme en una cama y dormir. ¿De verdad tenía que proseguir mi viaje? Pero resistí la tentación.
-Creo que sí.
-Lástima. Otra vez será.
-Con mucho gusto, sólo que no sé cuándo. ¿Hay que hacer la reserva con antelación?
-No, siempre tenemos habitaciones libres.
Le devolví la llave y a través del barro y la oscuridad regresé a la estación.

© Slawomir Mrozek (Polonia), trad. B. Zaboklicka y F. Miravitlles.